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miércoles, 3 de mayo de 2017

El sangriento Mayo del 37


 Si se entienden los sucesos de Mayo del 37 en Barcelona como el triunfo de la contrarrevolución, como de hecho así fue, habrá que buscar el origen de esa derrota del movimiento obrero en aquellos primeros días de júbilo por haber derrotado al Ejército y su golpe de estado. Fue en esos primeros momentos, cuando en las calles se palpaba e impulsaba la revolución en los barrios, con la incautación de edificios, la ocupación de fábricas y cuando el pueblo estaba armado, que en aquel pleno local de la CNT, no se decidió finalmente “ir a por el todo”, por una causa de peso claro está, como era el ir a “apagar los focos facciosos de la península”, en primer lugar Zaragoza, pero se dejó seguir funcionando al, en aquellos momentos, frágil y debilitado Estado re-presentado por la Generalitat y no sólo eso, sino que se le reforzó con la creación del Comité Central de Milicias Antifascistas, un órgano inter-clasista.     
 A partir de aquí, poco a poco al principio pero después de forma rápida y contundente, el Estado, con la ayuda de los comunistas del PSUC, se rehízo y fue desmantelando una tras otra las conquistas revolucionarias de aquellos primeros días del “corto verano de la anarquía”.           
 La militarización y el mando único, la sustitución de los comités locales por consejos municipales, la disolución de los comités de abastos, la censura creciente en periódicos, las campañas desde el PSUC y la UGT, dominada cada vez más por los estalinistas, contra el POUM y las colectividades, los enfrentamientos ya declaradamente armados con víctimas mortales, el asalto a los controles fronterizos controlados por la CNT, etc., crearon entre las bases un clima de intranquilidad creciente. Ya en enero del 1937, los Comités de Defensa de barrio y las Juventudes Libertarias, manifestaban abiertamente su malestar por la actitud pasiva y colaboracionista de la CNT-FAI en el gobierno. A principios de abril  el Grupo 12 del Comité de Defensa de Gracia proponía, con aprobación del pleno local de Grupos Anarquistas en la propia casa CNT-FAI de Barcelona: “1º Retirar todos los hombres que actualmente ocupan sitio en los estamentos oficiales gubernativos; 2º Ir a la constitución de un Comité Revolucionario Antifascista para la coordinación de la lucha armada contra el fascismo; 3º Socializar inmediatamente la industria, el comercio y la agricultura; 4º Ir a la implantación del carnet de productor. Poner en práctica la movilización general de todos los hombres capacitados para el manejo de las armas y de las herramientas de trabajo para el frente y la retaguardia; 5º Y por fin hacer sentir a todos y a cada uno el peso inflexible de la disciplina revolucionaria como garantía de que los intereses de la revolución social no se pueden burlar en vano”.
 
 
LOS HECHOS DE MAYO


Barricadas en las Ramblas
 El día 3 de Mayo a las 14,45 h., esperando que por ser la hora de la comida no encontrarían tanta reisistencia, el comisario general de Orden Público Eusebi Rodríguez Salas, del PSUC, cumple la orden del conseller del Interior, Artemi Aiguadé, de ERC, de asaltar con tres camiones llenos de Guardias de Asalto el edificio de Telefónica de Plaza Catalunya controlada por los confederales. Los trabajadores de la CNT del primer piso, sorprendidos, son desarmados, pero los de arriba, alarmados, oponen una feroz resistencia, utilizando una ametralladora desde la azotea.        
 La confrontación que se venía barruntando estalla entre los dos bandos: ERC, PSUC y UGT, junto a los cuerpos de seguridad republicanos, por un lado; y la CNT-FAI, Juventudes Libertarias y POUM, por el otro. De forma espontánea y sin seguir las directrices de la organización se levantan barricadas en los barrios obreros y principalmente en Las Ramblas, a la vez que se declara la huelga general.               
 La tarde del 3 de Mayo, el secretario del comité regional Valeri Mas, con algunos otros anarquistas, se presentó en el despacho de Tarradellas, para pedirle la inmediata retirada de las fuerzas de Asalto que intentaban ocupar la Telefónica. Tarradellas, y luego Artemi Aiguadé, al que también visitaron, se hicieron los sorprendidos y pretextaron que ellos no habían dado la orden de ocupación de la Telefónica.
 Esa misma noche  se reunieron, en la Casa CNT-FAI, el Comité Regional de la CNT y el Comité ejecutivo del POUM para tratar sobre la situación. Tras un análisis en profundidad  por parte de los poumistas; Valeri Mas, en nombre del CR de la CNT, agradeció a Nin, Andrade y Solano "la agradable velada"(!), repitiendo varias veces que el debate y la discusión habían sido muy interesantes, y que habrían de repetir la experiencia. Pero sin decidir ninguna postura en común ni llegar a  acuerdo alguno. Los dirigentes anarquistas con Valeri Mas al frente creían  que era suficiente con "haber enseñado los dientes" a los estalinistas y republicanos, y que una vez demostrada la fuerza de la CNT no se atreverían a ir más allá.     
 Ante la negativa de Companys a destituir a los que dieron la orden del asalto el día 4 se endurecieron los enfentamientos, a pesar de los llamamientos repetidos a la calma de los "ministros anarquistas".
Por la tarde desde el Palau de la Generalitat García Oliver lanza por radio su patético discurso conocido como "la leyenda del beso":               
"¡Camaradas! Por la unidad antifascista, por la unidad proletaria, por los que cayeron en la lucha, no hagáis caso de provocaciones. No cultivéis en estos momentos el culto a los muertos. Que no sean los muertos, la pasión de los muertos, de nuestros hermanos caídos, lo que os impida en estos momentos cesar el fuego. No hagáis un culto a los muertos. […] Todos cuantos han muerto hoy son mis hermanos; me inclino ante ellos y los beso. Son víctimas de la lucha antifascista y los besos a todos por igual" 


García Oliver "discurseando"
 Las bases obreras, en concreto los comités de defensa de barriada, las Juventudes Libertarias, la agrupación "Los amigos de Durruti", y el propio partido del POUM, a pesar de sus deseos, ya empezaban a entrever la imposibilidad  de una  victoria, ya que la misma dirección cenetista no estaba por ello sino todo lo contrario, el plano político era muy confuso y la posible respuesta de las columnas anarquistas armadas supondría el hundimiento de los frentes.   

  
 El día 5 el Presidente Companys, para calmar la situación y ganar tiempo, disuelve el gobierno y propone la formación de uno nuevo con la CNT, la Esquerra, PSUC y Unió de Rabassaires. El representante de la CNT será Valeri Mas como Conseller d'Economia i Serveis Públics, entrando en ese doble juego envenenado que sería tan letal para los anarquistas y poumistas que se batían en la calle. El mismo día 5 no se puede constituir el nuevo gobierno, pues Antonio Sesé, miembro del PSUC fue asesinado cuando se dirigía a tomar posesión del cargo. Los comunistas acusarán a los anarquistas, aunque luego se comprobará que el trayecto escogido estaba cubierto por "fuego amigo".
 En estos días no todos los muertos lo serán en los enfrentamientos sino que habrán claros asesinatos "políticos" como el de los anarquistas italianos Berneri y Barbieri, sacados de su casa por un grupo de comunistas armados, o el asesinato de Alfredo Martínez, dirigente de las Juventudes Libertarias cuando pretendía negociar con las Juventudes  del PSUC, o los doce militantes de JJLL de Sant Andreu, torturados, asesinados y abandonados en el cementerio de Cerdanyola.      

       
Cadáveres de militantes libertarios
 El combate continuó sin interrupciones hasta el 6 de mayo, cuando ambos bandos mantenían ya una actitud mayormente defensiva. El día 6 hubo un armisticio, pero la lucha no tardó en reanudarse, pues los guardias civiles hicieron intentos prematuros de desarmar a los trabajadores de la CNT. Al día siguiente muchos obreros comenzaron a abandonar las barricadas por propia iniciativa. Decepcionados rompían sus carnets del sindicato.
 El día 7, anarquistas y poumistas liberaron a los contrarrevolucionarios presos pero no sucedió lo mismo con el otro bando. También llegan a Barcelona los guardias de asalto, enviados por el gobierno de Valencia, que desfilan de forma chulesca por el Paseo de Gracia. Companys cede el control del orden público y las Patrullas de Control, que serían  definitivamente disueltas el 6 de Junio, se ponen a las órdenes del delegado de Orden Público especial enviado por las autoridades de la República.

   
Guardias de asalto desfilando provocativamente   
 Ese día 7 se constituye el nuevo y reducido gobierno de la Generalitat, aplazado por la muerte de Sesé y se consuma para muchos la traición a la revolución de Julio del 36. Los obreros van siendo desarmados y se inicia el hostigamiento a las Juventudes libertarias y del POUM.
 El 8 se vuelve a la “normalidad”
y se empiezan a desmontar las barricadas de los revolucionarios, en cambio las del PSUC y del Estat Català se mantienen desafiantes y tardan en hacerlo.               
 La prensa de la época calculó el número de muertos en 500 y aunque recientemente algún estudio “documentado” ha reducido esta cifra a algo más de 200 al contar sólo las defunciones registradas, muchos historiadores no lo tienen en cuenta por lo relativo del dato.      
 El 17 de Mayo el gobierno central de Largo Caballero es sustituido por el de Negrín y el control del poder cae en manos de los comunistas. En Barcelona el cónsul soviético Antonov-Ovsieyenko actúa como correa de transmisión de Stalin dirigiendo la persecución contra el POUM. Curiosamente en Octubre, él mismo, víctima de una purga, sería fusilado.       
El 16 de Junio Nin fue detenido por la policía, junto con otros dirigentes del POUM. Intentando arrancarle una autoconfesión de que "trabajaba" para los nacionales fue llevado a Madrid, es salvajemente torturado y posteriormente asesinado.

Andreu Nin
LOS HECHOS EN GRÀCIA

 El Comité de Defensa de la CNT de Gràcia, en los primeros momentos se presentó en el local central de JCI, las Juventudes del POUM, una la planta de la “casa Fuster”, que ocupaban desde la revolución de julio y se formó una especie de comité de enlace que en poco tiempo obtuvo el control de Gracia y también de una parte del norte de Barcelona. Las fuerzas de la Guardia Nacional Republicana (ex-Guardia Civil) de Gràcia habían entregado las armas. Las fuentes historiográficas del POUM y de las Juventudes son muy claras en esto, aunque la situación de la barricada en la calle Ros de Olano, al lado del Centre Moral que ocupaba el PSUC da a entender que sí que hubo cierta resistencia. Hay que decir que la prensa confederal siguiendo el interés “oficial” de la CNT de acabar los enfrentamientos cuanto antes, censuró o mintió, sobre lo que estaba pasando en las calles de toda la ciudad.       
 El local de la sección de Gracia del POUM estaba en la calle de Córcega, casi esquina con Diagonal. Desde allí y hasta la entrada de la calle Salmerón, lo que son Jardinets, había montada una gran barricada que dominaba la plaça Pi i Margall, “Els cinc d’oros”, defendida por militantes del POUM y anarquistas , y donde el Comité de Defensa  del barrio montó una ametralladora, allí según Fernández Jurado hubieron 2 muertos y varios heridos. Al otro lado, donde había estado el consulado alemán, los anarcosindicalistas alemanes exiliados del DAS, montaron otra barricada.     
 La participación de revolucionarios extranjeros en los sucesos de Mayo fue importante, sobre todo de italianos y alemanes. También se mostraron activos “Los Amigos de Durruti” que según Balius contaban con 4.000 o 5.000 simpatizantes, un buen número en Gràcia, pero que parece que sólo llegaron a sacar a la calle varios cientos. Los comités de defensa de barrio se sintieron directamente tocados por la traición de sus cúpulas, en cambio las Juventudes Libertarias fueron, entre las filas anarquistas “oficiales”, las que más decididamente lucharon hasta el final  e incluso una vez terminado el combate animaron a reanudarlo. Ahí estaban las Juventudes Libertarias de Gràcia llamando en su manifiesto “a los auténticos revolucionarios”: “Sería un vil escarnio a los compañeros caídos en las luchas sangrientas contra toda esa fauna, que admitiéramos un nuevo pastel preparado por los políticos, cuando solamente los revolucionarios que empuñamos las armas tenemos la palabra. Si los compañeros enquistados en nuestros Comités no tienen la suficiente energía para seguir para seguir adelante destituyámoslos y nombremos un Comité Revolucionario capaz de ello. ¡ Compañeros o ahora o nunca!”.


 Ya a primeros de 1938 con el POUM ilegalizado, un capitán polaco de las brigadas internacionales León Narwicz, agente del SIM y del NKVD intentaba infiltrarse de nuevo en el partido. Las fotografías que había hecho un año antes de los militantes poumistas habían sido decisivas para su identificación a la hora de detenerlos e iniciar la vasta campaña represiva, ahora de nuevo, creyéndose a salvo había contactado con dos jóvenes militantes pensando proseguir con su misión, pero ignoraba que ellos estaban sobre aviso, ellos eran de los grupos de acción del POUM, los GABOCS. Habían quedado en un descampado de la calle Legalitat de Gràcia, a la altura de Alegre de Dalt, cuando llegaron a su altura le pegaron tres tiros en la cabeza. Era su venganza, pequeña seguro que pensaron comparada con la oleada de persecución y muerte generada por los estalinistas. Uno de ellos era Albert Masó, vecino de Gràcia, que después en Francia desarrolló una interesante militancia política y durante la transición intentó reconstruir el partido.
El cadáver de León Narwicz

Texto: Javier Bou

domingo, 24 de abril de 2016

La premsa anarquista a Gràcia a finals del segle XIX

LA REVISTA SOCIAL Sub.: “Organo de la unión de los obreros manufactureros de España”. Va ser l'òrgan oficiós de la Federació Regional Espanyola de l'Associació Internacional de Treballadors (1870-1881). Va aparèixer en 1872, durant el regnat d'Amadeu I, com a òrgan periodístic de la Unió Manufacturera i els seus primers números es van imprimir a Manresa i el 1873 es va traslladar a Gràcia fins a l’agost del 74, en què passaria a Barcelona. Després del cop d'Estat del General Pavía va prendre un to més moderat després d'haver estat prohibida durant uns mesos.

LA JUSTICIA HUMANA Sub.: “Quincenal comunista anárquico” Loc.: Barcelona-Gràcia. De tiratge irregular publicat entre el 18 d’abril i el 25 de novembre de 1886. Es considerat el primer òrgan anarco--comunista d’Espanya. L’adreça per a enviar-hi correspondència era Vista Alegre núm 13, 1er, Gràcia (actualment Argentona). A aquesta adreça es va a traslladar el comitè de redacció a partir del núm 8. El gerent era Francisco Pagés, Jaume Clará apareix com a responsable, però els seus fundadors i redactors principals eren sense cap dubte Emili Hugas i Martí Borràs Jover.  

TIERRA Y LIBERTAD Sub.: Quincenario anarquico-comunista Loc.: Gracia (Barcelona) Dur,; A.I,n.1(2 jun. 1888)/A.II,n.23(6 jul. 1889) Fre.: Quincenal. Hi ha un suplement al n.13 de data 11 nov. 1888 dedicat als màrtirs de Chicago, en paper de color morat. Els seus fundadors van ser Martí Borràs Jover i Emili Hugas que van llançar aquesta publicació tan bon punt la “Justicia Humana” havia estat prohibida. Canvià sovint d’adreça de correus. Va polemitzar constantment amb El Productor, òrgan anarcocol·lectivista, i se la pot considerar com la publicació que va introduir definitivament l’anarco-comunisme a Espanya a través de la Vila de Gràcia.

EL REVOLUCIONARIO Sub.: “Quincenario anarquista-comunista, acérrimo partidario de la transformación social”. “Porque solo de ella puede emanar la redención humana”  Loc.: Gracia (Barcelona).Red. y corresp. a Sebastián Suñé, Mariana de Pineda, 8, 2º, 1ª. Surt el 10 de Setembre 1891, i només es coneix un altre número d'Octubre. Publicació amb bastants faltes d'ortografia pel que se suposa que estava escrit principalment per persones sense molt coneixement del castellà. Al costat d'articles de gran profunditat altres d'ingenu optimisme.  

EL PORVENIR ANARQUISTA Sub.: “Órgano Comunista-Anárquico” Loc.: Gracia (Barcelona). Adm.: calle de Córcega, 280, 3º Dir.: Paolo Schichi. El primer número surt 15 novembre 1891, amb una freqüència irregular.
Aquesta publicació nasqué de la unió del Grup Anarquista «Los Desheredados» de Gràcia (Sebastián Suñé, Emili Hugas, etc.), d'un de francès (Paul Bernard, Tomás Ascheri, etc.), que volia que la publicació es digués El Bandit, i d'un d'italià (Paolo Schicchi, L. Ettore Bernardini, etc.). Era continuació de la publicació El Revolucionario, que havia estat prohibida. Era de tendència anarcocomunista individualista i atacava l’anarcocol•lectivisme.Redactat en castellà, francès i italià. Després de l’esclat del petard de la Plaça Reial el comitè de redacció complet va ser empresonat al castell de Montjuïch i torturat brutalment, encara que no es va poder demostrar la seva participació en aquest succés. La companya de Bernard, que era gracienca, va ser violada al castell de Montjuïch i va morir producte de les tortures. Anys després Schicchi va posar una bomba enfront del consulat espanyol a Nàpols com a venjança per aquest crimen policial.

LA NUEVA IDEA Sub.: "Saldrá cuando pueda" “Cada cual según sus fuerzas” Loc.: Gracia (Barcelona).  Adm.: calle de Méndez Núñez, 9, 2º, 2ª. A partir del n.2(16 mar. 1895): calle de la Paz, 9, 4º, 2ª, Gracia 
Lluís Mas Gassió, que dos anys després fou afusellat a Montjuïc després de ser processat per la bomba del carrer Canvis Nous, formà part de la redacció. De periodicitat irregular, els articles anaven sense signar, però hi van col•laborar José López Montenegro i Enric Pujol, entre d'altres. Tractà temes diversos, com ara textos teòrics i literaris, notícies locals i exteriors, antimilitarisme, maltusianisme, etc. En sortiren 4 números, l'últim el 5 de maig de 1895. Lluís Mas anuncià en la premsa llibertària la suspensió de la publicació del periòdic per mor d'una demanda imposada per les autoritats.

El que havia estat el periòdic anarquista més important de la seva època (1887-1893), defensor de l'anarcocol·lectivisme, editat a Barcelona i en què van escriure grans firmes com Anselmo Lorezo, Antoni Pellicer, Fedrico Urals, Ricardo Mella, Tarrida del Mármol , etc., va recuperar la seva capçalera posteriorment (1901) a Gràcia de la mà de Leopoldo Bonafulla i Teresa Claramunt, des de postures antiadjetivistas, intentant superar la confrontació entre anarcocol·lectivistas i anarcocomunistes.

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Una anàlisi de la premsa anarquista publicada a Gràcia a finals del s. XIX ens confirma la importància i el pes que va tenir. Es va convertir la Vila, llavors independent, en un autèntic centre internacional de l'anarcocomunisme, seguidors de Kropotkine. Aquí passar una temporada Malatesta, i en l'Ateneu Obrer del carrer Argüelles (Terol), conegut llavors com el "casino anarquista" va alimentar les polèmiques, ja no només amb el minoritari sector anarcocol·lectivista, sinó amb els informalistes com Schicchi. Gràcia va ser  un lloc d'acollida gràcies al grup format per Martí Borràs, Francisca Saperas, Emili Hugas, Sebastià Suñé, etc., conegut com el "nucli de Gràcia". Va ser sobre aquest grup de propaganda que l'Estat va centrar aquella gran ràtzia repressiva que van representar els Processos de Montjuïc, amb les seves execucions, tortures, presó i desterrament.

                                                                                                     Javier Bou